En mi jardín de flores
Las mas bellas fui eligiendo
Tal vez por el destino
En mis manos se van muriendo
De pequeñas las regaba
Noche y día les hablaba
Cantaba sus bellezas
Escuchaba sus angustias
Entre sus penas siempre había
Un sol que no las entendía
Las abandonaba en la noche
Y con la luna se escondía
Cuando mas las necesitaba
Mi alma les abría
Pero que ingenuo era
Que al sol ellas preferían
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